Los primeros estadounidenses necesitaban alimento para poder iniciar la formación de comunidades. Buscaron lugares donde cultivaran cosechas o criaran animales, y donde pudieran obtener agua. Con comida y agua aseguradas, empezaron a construir refugios y a organizarse.
Recursos esenciales para establecer una comunidad
Tierra
Era fundamental disponer de terrenos fértiles y bien regados para sembrar cultivos, criar ganado y erigir viviendas.
Agua
El acceso a agua potable, para beber, cocinar e irrigar los campos, era imprescindible. Por ello, se asentaban cerca de ríos, lagos o arroyos.
Recursos naturales
Madera, piedra y arcilla eran utilizados para construir casas, fabricar herramientas y producir utensilios.
Mano de obra
Se necesitaba trabajo para limpiar la tierra, plantar, levantar refugios y elaborar productos. La fuerza laboral provenía de los miembros de la familia, sirvientes y, en muchos casos, esclavos.
Una vez asegurados estos recursos, los colonos construyeron hogares, fundaron iglesias y escuelas, y fomentaron un sentido de comunidad.