Batallas clave en territorio de la Unión
Batalla de Antietam (Maryland, septiembre de 1862) – Fue el enfrentamiento más sangriento en un solo día en la historia de EE. UU. El resultado fue un empate táctico, pero una victoria estratégica para la Unión, pues obligó a Abraham Lincoln a emitir la Proclamación de Emancipación para los estados fronterizos y elevó la moral del Norte.
Batalla de Gettysburg (Pensilvania, julio de 1863) – Considerada el punto de inflexión de la guerra. La victoria unionista aplastó al Ejército de Virginia del Norte del general Robert E. Lee y anuló cualquier intento confederado de invadir el Norte.
Batalla de Vicksburg (Misisipi, mayo‑junio de 1863) – Permitió a la Unión capturar el fuerte estratégico en el río Misisipi, dividiendo a la Confederación en dos y acercando la victoria final.
Batalla de Fort Stevens (Washington, D.C., julio de 1864) – Única gran batalla librada dentro de la capital federal. Las fuerzas confederadas bajo Jubal Early intentaron, sin éxito, tomar la ciudad.
Estos combates demuestran que la Guerra Civil no se limitó al sur confederado; también se desarrolló en regiones leales a la Unión.