Estados Unidos
1. Declaración de Independencia (1776)
Orígenes coloniales: La lucha comenzó con las trece colonias británicas en América del Norte, cuyas poblaciones, mayormente de origen británico y europeo, estaban descontentas por los impuestos, la falta de representación y la imposibilidad de autogobernarse.
Tensiones con la Corona británica: Con el tiempo, esas tensiones se intensificaron, originando protestas y demandas de mayor autonomía.
Guerra de la Independencia (1775‑1783): El conflicto se desencadenó con el famoso “disparo escuchado en todo el mundo” en Lexington y Concord (abril de 1775). El Ejército Continental, liderado por George Washington, enfrentó a las fuerzas británicas.
Declaración de Independencia: El 4 de julio de 1776 el Congreso Continental aprobó la Declaración, redactada principalmente por Thomas Jefferson, proclamando la separación de las colonias del dominio británico.
Apoyo internacional: Francia reconoció a los EE. UU. como nación soberana en 1778 y le suministró ayuda militar y financiera, lo que fue decisivo para la victoria.
Tratado de París (1783): El conflicto finalizó con la firma del tratado, que reconoció oficialmente la independencia de los Estados Unidos.
Canadá
2. Evolución constitucional (1867‑1982)
Colonia británica: Tras la Guerra de los Siete Años, Canadá quedó bajo dominio británico. Durante la Revolución americana, la mayor parte de los francocanadienses permanecieron leales a la Corona.
Gobierno responsable: A principios del siglo XIX se instauró el gobierno responsable, otorgando a los colonos mayor control sobre asuntos locales, aunque el Parlamento británico seguía decidiendo en áreas clave.
Confederación (1867): El Acta de la América del Norte Británica (BNA Act) unió a las provincias de Canadá, Nueva Brunswick y Nueva Escocia, creando el Dominio de Canadá.
Soberanía gradual: Aunque el dominio gozaba de amplia autonomía interna, seguía bajo la autoridad británica. La independencia se consolidó paso a paso, destacando el Estatuto de Westminster (1931), que reconoció la autonomía legislativa de los dominios.
Patriación de la Constitución (1982): Con la Ley de Constitución de 1982 se incorporó el Acta BNA a la Constitución canadiense, poniendo fin a la capacidad del Parlamento británico de legislar sobre Canadá y logrando la plena soberanía.
En resumen, EE. UU. se independizó mediante una revolución armada y una declaración formal, mientras que Canadá siguió una ruta pacífica y gradual, pasando de colonia a dominio y, finalmente, a nación totalmente soberana.