Los escoceses‑irlandeses llegaron a América motivados por la persecución religiosa, la escasez económica y la inestabilidad política.
Hechos que no justifican su emigración
1. La hambruna de la patata en Irlanda. Este desastre ocurrió a mediados del siglo XIX, después de que la mayor parte de la emigración escocesa‑irlandesa ya se hubiera producido.
2. La Revolución Americana. Muchos escoceses‑irlandeses combatieron en ambos bandos, pero ya vivían en Norteamérica cuando estalló el conflicto.
3. La Ley Seca (Prohibición). Entró en vigor en la década de 1920, mucho después de que la mayoría de los escoceses‑irlandeses hubieran llegado a EE. UU.