Definición
En la Edad Media, la demesna era la porción de tierra que el señor feudal conservaba para su uso personal. Normalmente correspondía a los terrenos más fértiles y productivos del feudo y, con frecuencia, era cultivada por los siervos del señor.
Función e importancia
La demesna constituía una fuente esencial de ingresos, al proporcionar alimentos, rentas y otros bienes al señor. Además, al albergar la casa señorial —a menudo un castillo fortificado—, simbolizaba el poder y la autoridad del feudal sobre la tierra y sus habitantes.
Tamaño y transmisión
El tamaño de la demesna variaba según la riqueza y el prestigio del señor. Algunas abarcaban apenas unas pocas hectáreas, mientras que otras llegaban a cubrir cientos o incluso miles de acres. Por su valor, la demesna solía transmitirse de generación en generación como parte de la herencia familiar.
Declive y desaparición
Durante el último periodo medieval, la demesna empezó a reducirse cuando los señores concedían parcelas a caballeros y vasallos a cambio de servicios militares, proceso conocido como enfeudamiento. Este fenómeno impulsó la consolidación del sistema feudal, en el que la tierra pasaba a manos de los vasallos. Al final de la Edad Media, la demesna había desaparecido prácticamente, ya que la mayor parte del territorio había sido entregada a los vasallos.