Durante la Guerra Civil española, los soldados de las milicias sindicales siguieron un programa de formación integral que combinaba ejercicio físico, técnicas de combate, conocimientos técnicos y actividades cotidianas en el campamento.
Entrenamiento físico
Formación y manejo de armas: práctica de maniobras básicas y manejo de fusiles.
Resistencia: carreras, ejercicios de fuerza y trabajos de alta intensidad para mejorar la aguante.
Tiro al blanco: sesiones de puntería para perfeccionar la precisión.
Ejercicios de artillería: aprendizaje de carga, apuntado y disparo de cañones.
Combate con bayoneta: entrenamiento de ataque y defensa cuerpo a cuerpo.
Entrenamiento de campo
Batallas simuladas: recreaciones de enfrentamientos para coordinar unidades.
Ejercicios de escaramuza: pequeñas acciones tácticas para reaccionar rápidamente.
Maniobras de caballería: técnicas de movimiento y carga a caballo.
Fortificaciones y asedios: construcción y defensa de trincheras y puestos.
Cruceros de puentes: entrenamiento para cruzar ríos y obstáculos bajo fuego.
Formación educativa
Alfabetización y aritmética: clases básicas para todos los combatientes.
Lectura de mapas y navegación: uso de cartografía para orientarse en el terreno.
Exploración y reconocimiento: técnicas para observar y reportar al enemigo.
Ingeniería básica: conocimientos para construir trincheras, puentes y fortificaciones.
Señales y comunicaciones: uso de banderas, luces y radio para transmitir órdenes.
Vida en el campamento
Construcción y higiene del campamento: montaje de barracones y mantenimiento de la limpieza.
Cocina de campamento y raciones: preparación de alimentos en fogatas y gestión de suministros.
Atención médica y primeros auxilios: cuidados básicos y tratamiento de heridas.
Guardia y patrullas: rotación de turnos para vigilar el perímetro.
Actividades para elevar la moral: cantos, lecturas y juegos para mantener el ánimo.