Contexto histórico
Los cazadores de pieles nunca se aventuraron hacia el oeste, a la California mexicana, durante la mayor parte del siglo XIX.
Obstáculos geográficos
Las Montañas Rocosas constituían una barrera natural que dificultaba la expansión hacia el oeste hasta que, en 1824, los pioneros descubrieron el paso de South Pass, que abrió una ruta más accesible.
Áreas de mayor interés
Antes de ese descubrimiento, los tramperos concentraban sus actividades en la región de las Montañas Rocosas y el Noroeste del Pacífico, donde los castores eran abundantes y sus pieles, muy valoradas.
Factores políticos
Además, la California mexicana estaba bajo dominio español y, posteriormente, mexicano hasta la Guerra México‑Estados Unidos (1846‑1848), lo que limitaba aún más el acceso de los cazadores de pieles estadounidenses.