Deuda pública
Tras la Guerra Revolucionaria, uno de los mayores retos de los Estados Unidos fue gestionar y amortizar la enorme deuda pública acumulada durante la larga lucha por la independencia.
Para financiar la guerra, el nuevo gobierno emitió varios tipos de bonos, pero sus fuentes de ingresos eran escasas. La falta de un sistema tributario sólido bajo los Artículos de la Confederación dificultó el cobro de recursos suficientes.
Como resultado, los Estados Unidos tuvieron problemas para pagar puntualmente los intereses de esa deuda, lo que amenazó la credibilidad financiera del país y obligó a buscar nuevas soluciones, como la creación de un sistema fiscal bajo la Constitución.