Agricultura
Antes de la Guerra Civil, la economía del Norte se sustentaba en una agricultura diversificada. Los agricultores cultivaban trigo, maíz, avena, cebada, centeno, alforfón, papas y heno, y criaban ganado como vacas, cerdos, ovejas y caballos. Además, producían productos lácteos —leche, mantequilla y queso— que abastecían tanto al mercado local como a las ciudades industriales.
Industria manufacturera
El Norte contaba con un sector manufacturero floreciente. Sus fábricas fabricaban textiles, ropa, calzado, productos de hierro y acero, maquinaria, herramientas, muebles y papel. Esta variedad de bienes impulsó el crecimiento urbano y generó empleo para miles de trabajadores.
Transporte
Una red de transporte bien desarrollada —ferrocarriles, canales y carreteras— permitía llevar los productos norteños a mercados de todo el país de manera rápida y eficiente.
Finanzas
El sistema financiero del Norte estaba igualmente avanzado. Los bancos ofrecían préstamos a empresas y particulares, y los inversores norteños aportaban capital para la creación de nuevas industrias.
En conjunto, la combinación de agricultura diversificada, industria manufacturera, infraestructura de transporte y un sólido sector financiero convirtió al Norte en la potencia económica de los Estados Unidos antes de 1861.