1. Problemas económicos
La economía rusa atravesaba una grave crisis a principios del siglo XX. La rápida industrialización provocó una urbanización acelerada, pero la infraestructura del país no podía satisfacer la creciente demanda, lo que generó pobreza generalizada y desempleo masivo.
2. Represión política
El régimen zarista, bajo el mando del zar Nicolás II, era autoritario y opresivo. La falta de libertades y la desconexión del monarca con las necesidades del pueblo alimentaron un creciente clamor por reformas políticas, como la instauración de una monarquía constitucional y un parlamento elegido democráticamente.
3. La Primera Guerra Mundial
La participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial agravó la escasez de recursos y la crisis económica. El conflicto, impopular entre la población, fue percibido como una lucha ajena a los intereses rusos, mientras que el elevado número de bajas minó aún más el apoyo al zar.