Los Estados Unidos declararon la guerra a Alemania en abril de 1917, impulsados por varios factores que cambiaron la opinión pública y la política del país.
Guerra submarina ilimitada alemana
En 1915 Alemania reanudó la guerra submarina sin restricciones, hundiendo cualquier nave que cruzara la zona de conflicto, incluidas embarcaciones civiles y de naciones neutrales. El hundimiento del transatlántico británico RMS Lusitania, que cobró más de 100 víctimas estadounidenses, generó una fuerte indignación y avivó el sentimiento antialemán. La continuidad de esta política provocó más pérdidas de vidas americanas y obligó al gobierno a considerar una respuesta militar.
Telegrama Zimmermann
En febrero de 1917 el criptoanalista británico descifró el telegrama enviado por el secretario de Estado alemán, Arthur Zimmermann, al gobierno mexicano. El mensaje proponía una alianza entre Alemania y México, prometiendo la devolución de territorios perdidos por México —como Texas, Nuevo México y Arizona— a cambio de que México entrara en la guerra del lado de las Potencias Centrales. La publicación del telegrama enfureció a la opinión pública estadounidense y consolidó el apoyo a la intervención.
Junto a estos acontecimientos, la defensa de los intereses económicos estadounidenses y el compromiso con la democracia y la libertad de los mares reforzaron la decisión de declarar la guerra.