Contexto
En 1896 estalló la Revolución Filipina contra el dominio español. Dos años después, en 1898, Estados Unidos declaró la guerra a España y ocupó el archipiélago.
Una supuesta alianza
Los revolucionarios filipinos aceptaron la ayuda estadounidense bajo la premisa de que, tras la victoria contra España, EE. UU. reconocería la independencia de Filipinas.
El incumplimiento estadounidense
Al concluir la guerra, Estados Unidos revocó esa promesa y, mediante el Tratado de París (1898) y la proclamación del Acta de la Independencia (1902), convirtió a Filipinas en una colonia americana, lo que provocó la Guerra Filipino‑Estadounidense (1899‑1902).
Conclusión
Por lo tanto, no existió una colaboración conjunta contra España; más bien, la relación pasó de una alianza táctica contra el poder colonial español a un conflicto entre filipinos y estadounidenses.