Origen del término
El concepto de “país del tercer mundo” apareció durante la Guerra Fría, en la década de 1950‑1960, para distinguir a los Estados que no estaban alineados ni con el bloque capitalista occidental (el llamado primer mundo) ni con el bloque socialista del Este (el segundo mundo).
Características asociadas
En ese contexto, se vinculó a los países del tercer mundo con economías poco desarrolladas, bajos niveles de vida, escasa industrialización y, a menudo, inestabilidad política. La etiqueta se aplicó de forma genérica a gran parte de África, Asia y América Latina, sin reconocer la enorme diversidad interna de esas regiones.
Críticas al concepto
Con el tiempo, el término fue cuestionado por ser excesivamente simplista, impreciso y por perpetuar estereotipos negativos sobre los países en desarrollo. Su uso reducía la complejidad de los problemas económicos, sociales y políticos a una sola categoría.
Terminología actual
Hoy en día, la expresión “país del tercer mundo” se considera obsoleta y ofensiva. Se prefiere emplear vocablos más matizados como país en desarrollo, país menos adelantado o país de bajos ingresos, que reconocen la variedad de contextos y permiten un análisis más preciso de los retos de desarrollo.