Fin del conflicto
La Segunda Guerra Mundial concluyó el 2 de septiembre de 1945, cuando el Imperio de Japón firmó su rendición a bordo del acorazado USS Missouri en la Bahía de Tokio. El conflicto había comenzado el 1 de septiembre de 1939, tras la invasión alemana a Polonia.
Uso de las bombas atómicas
En agosto de 1945, Estados Unidos lanzó dos bombas nucleares sobre las ciudades japonesas de Hiroshima (6 de agosto) y Nagasaki (9 de agosto). Las explosiones provocaron una devastación inmensa y la muerte de cientos de miles de personas, lo que aceleró la decisión de Japón de capitular.
Consecuencias inmediatas
El conflicto dejó entre 70 y 85 millones de muertos y dejó a gran parte de Europa y Asia en ruinas. Además, provocó la ocupación aliada de Japón, la división de Alemania en zonas de influencia y el inicio de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
Legado institucional
En octubre de 1945 se fundó la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el objetivo de evitar futuros conflictos armados y fomentar la cooperación internacional. La ONU sigue siendo el principal foro global para la diplomacia y la paz.
Impacto duradero
La Segunda Guerra Mundial marcó un punto de inflexión en la historia contemporánea: cambió el mapa político, impulsó avances tecnológicos y sentó las bases del orden mundial actual, cuyas repercusiones se sienten hasta hoy.