Fin de la guerra y sus consecuencias
La Segunda Guerra Mundial concluyó con la rendición incondicional de las potencias del Eje y con la creación de las Naciones Unidas, una organización diseñada para fomentar la paz y evitar futuros conflictos.
Emergencia de nuevas tensiones
A pesar de estos esfuerzos, las relaciones entre la Unión Soviética y sus aliados y los países occidentales se deterioraron rápidamente, desencadenando la Guerra Fría, que se prolongó durante varias décadas.