En 1985 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconocía un total de 175 países. De ellos, 159 eran estados miembros con pleno derecho a voto en la Asamblea General, mientras que 16 eran estados observadores sin voto pero con participación en debates y actividades.
Este recuento reflejaba la configuración geopolítica de la época, antes de los cambios surgidos tras la desintegración de la Unión Soviética y la creación de nuevos estados independientes.