El estrato más bajo de la sociedad Shang estaba formado por esclavos, en su mayoría prisioneros de guerra o delincuentes.
Estos eran obligados a trabajar en los campos, construir palacios y templos, y servir a las clases altas.
Los esclavos no tenían derechos y podían ser comprados, vendidos o intercambiados como cualquier otra mercancía.