¿Qué causa las estaciones?
La Tierra gira alrededor del Sol siguiendo una órbita elíptica, lo que hace que su distancia al Sol varíe a lo largo del año. Sin embargo, la principal razón de las estaciones es la inclinación del eje terrestre, que determina cuánta luz solar directa recibe cada zona en diferentes momentos.
Hemisferios norte y sur
El planeta se divide en dos hemisferios: el norte y el sur. Las estaciones son opuestas en cada uno; cuando es verano en el hemisferio norte, es invierno en el hemisferio sur, y viceversa.
Verano
Durante el verano, el hemisferio norte está inclinado hacia el Sol. Los días son más largos y el Sol se sitúa más alto en el cielo, lo que proporciona mayor radiación directa, calentando la superficie y el aire.
Invierno
En invierno, el hemisferio norte se inclina en dirección opuesta al Sol. Los días son más cortos y el Sol está más bajo, reduciendo la cantidad de energía solar recibida y provocando temperaturas más frías.
Equinoccios y solsticios
Las cuatro estaciones se delimitan por dos equinoccios y dos solsticios. Los equinoccios, que ocurren en primavera y otoño, se producen cuando el eje terrestre no está inclinado hacia ningún lado, generando días y noches de igual duración. Los solsticios, en verano e invierno, ocurren cuando el eje está más inclinado hacia o alejándose del Sol, dando lugar al día más largo y la noche más corta (verano) o al día más corto y la noche más larga (invierno).
En resumen, las estaciones son el resultado de la combinación de la órbita terrestre alrededor del Sol y la inclinación de su eje, lo que produce variaciones en la cantidad de luz solar directa que llega a distintas regiones del planeta a lo largo del año.