Respuesta
El último país que se incorporó a la causa aliada en la Segunda Guerra Mundial fue la Unión Soviética. Tras la invasión alemana conocida como Operación Barbarroja, la URSS declaró la guerra a la Alemania nazi el 22 de junio de 1941.
Contexto histórico
La entrada de la Unión Soviética marcó un punto de inflexión decisivo, ya que aportó enormes recursos humanos y materiales al esfuerzo bélico aliado, contribuyendo significativamente al eventual derrotar del Eje.