Embarcaciones de la Armada española
La Armada de 1588 estaba compuesta por aproximadamente 130 buques, una de las flotas más grandes de su época.
- Galeones: Los buques más grandes y poderosos, con cañones pesados y una tripulación de unas 200 personas.
- Galeazas: Un poco menores que los galeones, tripuladas por alrededor de 150 hombres; combinaban cañones con numerosos remadores para avanzar en calma.
- Pataches: Embarcaciones pequeñas y armadas, usadas principalmente para exploración y mensajería.
- Naos (carracas): Grandes barcos de casco redondo, empleados tanto como buques de carga como de guerra.
- Urcas: Embarcaciones de carga más pequeñas, de forma redonda, destinadas al transporte de suministros.
- Zabras: Lanchas de remo, ligeras, utilizadas para reconocimiento y exploración.
Artillería a bordo
Los buques españoles llevaban una variedad de cañones:
- Culverinas: Los cañones más pesados, capaces de lanzar proyectiles de 24 libras.
- Demiculverinas: De menor calibre, disparaban proyectiles de 16 libras.
- Sakers: Aún más ligeros, con balas de 12 libras.
- Miniones: Los cañones más pequeños, que lanzaban proyectiles de 6 libras.
Cada barco combinaba estos cañones; los buques mayores llevaban una mayor cantidad de piezas pesadas.
Otros equipos y armamento personal
Además de la artillería, a bordo se encontraban armas de infantería y diversos elementos esenciales:
- Arcabuces y mosquetes: Armas de fuego de mecha y chispa, respectivamente, empleadas por la tripulación.
- Pistolas: Armas cortas de chispa para defensa personal.
- Anclas, velas, cabos y todo tipo de instrumentos de navegación.