Motivos económicos
Tierra y recursos: El crecimiento demográfico y la escasez de tierras en Inglaterra impulsaron a muchos colonos a buscar en América extensas áreas disponibles y recursos abundantes, ofreciendo la posibilidad de poseer tierras y prosperar económicamente.
Oportunidades comerciales: Con la aparición del capitalismo y el declive del feudalismo, comerciantes y emprendedores ingleses vieron en las colonias una ocasión para invertir, obtener ganancias y expandir sus negocios.
Motivos religiosos
Libertad de culto: La persecución religiosa, sobre todo contra disidentes protestantes, llevó a numerosos colonos a buscar en el Nuevo Mundo la posibilidad de practicar su fe sin temor.
Evangelización: Algunos colonos estaban impulsados por el deseo de difundir el cristianismo entre los pueblos indígenas de América.
Motivos políticos
Expansión colonial: Ante la competencia de otras potencias europeas, Inglaterra buscaba consolidar su presencia en América del Norte para aumentar su poder y prestigio.
Escapar de la opresión: Otros colonos emigraron para huir de la represión política y buscar formas de gobierno más democráticas.