Darwin y la Segunda Guerra Mundial
Las teorías de Charles Darwin no tuvieron un papel directo ni significativo en la Segunda Guerra Mundial. Darwin, naturalista y biólogo del siglo XIX, es conocido por su contribución a la biología evolutiva a través de la teoría de la selección natural.
Si bien su obra transformó el pensamiento científico y, con el tiempo, influyó en disciplinas como la sociología y la psicología, el conflicto global de 1939‑1945 se originó principalmente por factores políticos, económicos e ideológicos: el expansionismo nazi, las rivalidades imperialistas, la Gran Depresión y la lucha por recursos estratégicos.
En algunos casos, ideas derivadas de la teoría evolutiva fueron distorsionadas para justificar ideologías racistas (por ejemplo, el eugenismo), pero esas interpretaciones fueron manipulaciones posteriores y no una aplicación directa del pensamiento de Darwin a la guerra.
En resumen, la importancia de Darwin en el contexto de la Segunda Guerra Mundial es meramente indirecta: su legado científico influyó en la cultura intelectual, pero no determinó las causas ni el desarrollo del conflicto.