Historia de Sudamérica

La sexualidad en el Perú prehispánico

Introducción

Hablar de "el Perú antiguo" sin precisar época o cultura genera confusión, sobre todo al abordar la sexualidad. Los juicios de obscenidad, paganismo o pornografía provienen de miradas modernas influenciadas por creencias y valores que no corresponden a los contextos precolombinos. Antes de condenar o idealizar esas sociedades, es necesario comprender sus motivaciones y preguntarnos qué enseñanzas pueden ofrecer al presente.

La sexualidad en el Perú prehispánico

Objetivo

Este artículo pretende, más que ofrecer respuestas definitivas, presentar referencias que ayuden a entender la sexualidad como parte integral de la cultura y el arte de los pueblos del antiguo Perú.

Parte I: Fuentes y tipos de evidencia

a) Crónicas

Los documentos escritos por españoles, mestizos e indígenas son testimonios valiosos pero sesgados. La crónica castellana suele presentar una visión moralizante y ascética, lo que distorsiona la realidad sexual de los pueblos prehispánicos. Autores como Rafael Larco Hoyle y Enrique Vergara advierten que estas fuentes están “contaminadas con prejuicios” y deben usarse como punto de partida, no como verdad absoluta.

b) Estudios arqueológicos y antropológicos

Los hallazgos materiales —cerámica, esculturas, textiles y objetos de metal— ofrecen la visión más directa de las prácticas eróticas. Destacan los huacos Moche, las figurillas de “Venus” del Museo Brüning y los relieves de Chavín, que representan genitales, actos coitales, masturbación, homosexualidad y hasta escenas de amputación genital, reflejando una rica y variada vida sexual.

La sexualidad en el Perú prehispánico

Parte II: Cronología y estadísticas de representaciones eróticas

En el periodo Clásico (aprox. 1200‑800 a.C.) el arte erótico alcanza su apogeo, especialmente en la cultura Moche. Según P.H. Gebhard (1973), alrededor del 22 % de los vasos Moche presentan contactos genitales, con ocho posiciones coitales distintas. Las más frecuentes son:

  • Penetración vaginal o anal desde atrás (9 %).
  • La mujer en decúbito lateral y el hombre parcialmente detrás (29 %).
  • Variantes en las que la mujer está en cuclillas o a cuatro patas (18 %).

Parte III: Contexto ideológico de la cultura Moche

Los objetos eróticos formaban parte del ajuar funerario, hallándose en tumbas y chullpas. Su presencia sugiere que no tenían un sentido pornográfico, sino ritual, educativo o simbólico, vinculado a creencias sobre fertilidad y vida después de la muerte.

Parte IV: Variantes del acto sexual en el arte Moche

Se identifican cinco fases en la evolución del arte erótico Moche, que incluyen representaciones de parejas heterosexuales, prácticas homosexuales y escenas que podrían interpretarse como actos transgénero. Algunas piezas muestran figuras con rostros cadavéricos, lo que sugiere un componente moralizador o pedagógico.

Parte V: Prostitución y “servinacuy” (matrimonio de prueba)

Los registros indican la existencia de relaciones de intercambio sexual y de una institución conocida como servinacuy, una forma de matrimonio de prueba que regulaba alianzas y transmisión de bienes.

La sexualidad en el Perú prehispánico

Conclusiones

La sexualidad en el Perú prehispánico no puede reducirse a categorías modernas de moralidad. Era una dimensión natural, artística y, en muchos casos, sagrada de la vida comunitaria. Reconocer la diversidad de expresiones sexuales de estas culturas nos permite comprender mejor su complejidad y valorar su legado cultural.