El racismo representa cualquier pensamiento o actitud que segrega a los seres humanos en una jerarquía de “superiores” e “inferiores”.
En Brasil, este fenómeno tiene sus raíces en la época colonial y la esclavitud impuesta por los colonizadores portugueses.
Historia del racismo en Brasil: Resumen
Una de las características más llamativas del racismo brasileño es su carácter informal y no legislado.
Aunque la legislación abolió la esclavitud, los esclavos nunca fueron realmente integrados a la economía. Sin apoyo estatal, muchos afrodescendientes enfrentaron graves dificultades tras su liberación.
Desde la proclamación de la República (1889) no existe una referencia legal que reconozca distinciones raciales.
Otro factor que ocultó el racismo fue la ideología del blanqueamiento, respaldada por el gobierno y corrientes científicas como el darwinismo racial y el higienismo. Esta ideología favoreció la llegada de inmigrantes europeos y árabes a territorio brasileño.
El mestizaje, percibido como “blanqueamiento” de la población, se arraigó profundamente a principios del siglo XX.
Así, los negros fueron presionados a abandonar su cultura africana y adoptar valores blancos, convirtiéndose en cómplices de su propia marginación.
En la práctica, muchos afrodescendientes preferían casarse con parejas de piel más clara, pensando que sus hijos tendrían menos probabilidades de sufrir discriminación. Sin embargo, a pesar de décadas de crecimiento económico, las brechas sociales persisten.
Para combatir el racismo y reconocer su existencia, en 1951 se promulgó la Ley Afonso Arinos, que tipifica como delito negar alojamiento, servicio, atención o matrícula a clientes, compradores o estudiantes por motivos raciales o de color.
Con la Constitución Federal de 1988, la Ley nº 7716 de 5 de enero de 1989 declaró el racismo como crimen inafectado por la fianza.
Ver también: Esclavitud en Brasil
El “apartheid social” en Brasil
El racismo en Brasil funciona como una estructura de dominación política, cultural y social que va más allá de la mera segregación socio‑económica. Implica etnocidio y genocidio de poblaciones negras e indígenas desde la colonización portuguesa hasta la actualidad.
El llamado apartheid social se manifiesta en la discriminación cotidiana con una dimensión racial implícita, donde la mayoría de los más desfavorecidos son negros o mestizos.
Para profundizar:
- Apartheid
- Racismo
- Xenofobia
- Prejuicio
Algunos datos estadísticos sobre el racismo en Brasil
Según el IPEA (Instituto de Investigación Económica Aplicada), en Brasil el prejuicio se atribuye siempre al “otro”.
El 63,7 % de los brasileños considera que la raza determina la calidad de vida, especialmente en el trabajo (71 %), en cuestiones legales (68,3 %) y en las relaciones sociales (65 %).
Además, el 93 % de los encuestados reconoce la existencia de prejuicio racial en el país; sin embargo, el 87 % afirma que nunca ha sido discriminado. El 89 % percibe que hay discriminación por color contra los negros, pero solo el 10 % admite haberla practicado. Por último, el 70 % de la población que vive en extrema pobreza es negra o mestiza.
Para seguir leyendo:
- Conciencia negra
- Cuotas raciales
- Mestizaje
- Poemas que reflexionan sobre la conciencia negra
- Casa Grande y Senzala