El Plan Cohen fue un documento ficticio que se atribuyó a los comunistas y que supuestamente contenía un proyecto para derrocar al gobierno de Getúlio Vargas e instaurar un régimen comunista en Brasil.
Su supuesta aparición, anunciada por el gobierno en la radio el 30 de septiembre de 1937, sirvió como pretexto para la instauración de un régimen de excepción.
El peligro descrito en el Plan Cohen, similar al llamado Intento Comunista de 1935, detallaba la organización de huelgas, manifestaciones, depredaciones, saqueos e incluso ataques contra funcionarios del Estado.
Al ser presentado como una amenaza real, el falso descubrimiento desencadenó una ola de contrarrevolución y anticomunismo que culminó con el golpe del Estado Novo el 1 de noviembre de 1937.
Décadas después, en 1945, se reveló que el Plan Cohen no era más que una falsificación elaborada por los integralistas que apoyaban a Vargas, y que había sido utilizado como justificación para perpetuar su poder.
La amenaza comunista y la reacción de Vargas
El 30 de septiembre de 1937, el General Goés Monteiro, jefe del Estado Mayor del Ejército brasileño, difundió en el programa radial “Hora do Brasil” los supuestos detalles del Plan Cohen.
Poco después, Vargas solicitó al Congreso Nacional la declaración de Estado de Guerra para contener la supuesta amenaza comunista; la medida fue aprobada el 1 de octubre.
El 10 de noviembre, Vargas ejecutó el golpe de Estado Novo (también llamado golpe de 1937) e instauró una dictadura que se mantuvo entre 1937 y 1945, periodo conocido como la Era Vargas.
Desenmascarando el fraude
En 1945, cuando el Estado Novo estaba en crisis, el propio General Goés Monteiro confesó que el Plan Cohen era falso. El documento había sido falsificado por el capitán Olímpio Mourão Filho, integrante de la Acción Integralista Brasileña (AIB).
La AIB, aliada de Vargas, orquestó la supuesta filtración del plan con el objetivo de reforzar el apoyo popular al gobierno y asegurar la permanencia de Vargas en el poder.
Con la proximidad de las elecciones presidenciales, Vargas utilizó el temido documento para infundir miedo y legitimar su propuesta de cerrar el Congreso y establecer un nuevo régimen político.
Una vez revelada la falsedad, los integralistas intentaron justificar la trama alegando que el plan había sido elaborado únicamente como ejercicio interno de estudio y que, por tanto, no debía haberse difundido.
El General Goés Monteiro, por su parte, se desentendió de cualquier responsabilidad, argumentando que el documento había sido incautado por las Fuerzas Armadas y que, por disciplina militar, no podía haberlo revelado.
En definitiva, el falso Plan Cohen cumplió su objetivo principal: servir de pretexto para la adopción de medidas excepcionales por parte del gobierno de Getúlio Vargas.
El nombre del plan fue elegido estratégicamente al hacer referencia al líder comunista húngaro Bela Cohen, quien encabezó la República Soviética Húngara en 1919, lo que le confería mayor credibilidad.
Para profundizar en el tema, consulte también:
- Intento Comunista
- Estado Novo
- Ejercicios de la Era Vargas