Respuesta
La Revuelta campesina de 1381 no se tradujo en un éxito duradero. En sus primeros días los rebeldes obligaron al rey Ricardo II a concederles algunas demandas, como la reducción de impuestos y la liberación de ciertos sirvientes. Sin embargo, esas concesiones fueron revocadas poco después y el movimiento fue sofocado por las fuerzas reales. Los líderes del levantamiento fueron capturados y ejecutados, y la estructura feudal permaneció esencialmente sin cambios.
En resumen, aunque la rebelión logró una victoria temporal que demostró la capacidad de los campesinos para desafiar al poder monárquico, su derrota final y la represión severa hacen que no pueda considerarse un éxito real.