Antecedentes
En 1798, el presidente John Adams firmó las Leyes de Extranjeros y Sedición, un conjunto de cuatro normas aprobadas por el Congreso federal.
Objetivo principal
El propósito declarado era proteger al joven país de supuestas amenazas internas y extranjeras, especialmente de los inmigrantes franceses y sus simpatizantes.
Restricciones al discurso
Dos de las leyes, la Ley de Sedición y la Ley de Sedición de los Medios, criminalizaban la publicación de críticas al gobierno, limitando gravemente la libertad de expresión y de prensa.
Estas medidas fueron muy controvertidas y se consideran un episodio temprano de censura política en la historia de Estados Unidos.