Orígenes de la segregación racial en EE. UU.
La separación entre blancos y negros en Estados Unidos tiene sus raíces en la época colonial, pero se institucionalizó durante la era de la esclavitud, que se extendió del siglo XVII al XIX.
Tras la abolición de la esclavitud, durante la Reconstrucción (1865‑1877) los estados del Sur promulgaron las llamadas leyes Jim Crow. Estas normas obligaban a separar instalaciones y servicios públicos según la raza, consolidando una segregación sistemática.
La discriminación legal continuó hasta la aprobación de leyes clave de derechos civiles, como la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Ley de Derechos de Voto de 1965, que pusieron fin a décadas de segregación oficial.