Contexto histórico
La Rebelión de los Boxeadores, también conocida como el Movimiento Yìhétuán (1899‑1901), fue una insurrección popular china contra la creciente influencia extranjera. El movimiento surgió entre milicias campesinas autodenominadas “Boxeadores” (Yìhétuán, “Puños Rectos y Armoniosos”).
Objetivos y métodos
Los boxeadores buscaban expulsar o eliminar la presencia extranjera en China, que consideraban una amenaza desde el siglo XIX. Para ello recurrieron a la violencia y a la destrucción de bienes simbólicos del occidente, como iglesias, ferrocarriles y otras infraestructuras.
Desarrollo del conflicto
Durante la rebelión, los extranjeros fueron blanco de ataques, pero los cristianos chinos fueron aún más vulnerables a la muerte. El levantamiento escaló hasta convertirse en un conflicto a gran escala que involucró la intervención militar de potencias occidentales.
Consecuencias
El enfrentamiento provocó la muerte de miles de civiles chinos, extranjeros y misioneros. La rebelión concluyó con la firma del Protocolo de los Boxeadores en 1901, que impuso duras condiciones a China y debilitó aún más su soberanía.