Historia de Sudamérica

Cómo se expandió la participación militar de EE. UU. bajo el presidente Lyndon B. Johnson

Durante la presidencia de Lyndon B. Johnson, la participación militar de EE. UU. en Vietnam se intensificó de forma drástica, marcando un punto de inflexión en el conflicto.

Principales cambios y desarrollos

1. Resolución del Golfo de Tonkín

En agosto de 1964, tras los supuestos ataques a buques estadounidenses en el Golfo de Tonkín, el Congreso aprobó la Resolución del Golfo de Tonkín, que otorgó al presidente autorización amplia para usar la fuerza militar en Vietnam sin una declaración formal de guerra.

2. Aumento del número de tropas

Johnson incrementó considerablemente la presencia de soldados estadounidenses. A finales de 1965 había más de 184 000 efectivos en Vietnam, cifra que siguió creciendo durante su mandato.

3. Campañas de bombardeo

Autoró operaciones de bombardeo intensivo contra el Norte, como la Operación Rolling Thunder iniciada en marzo de 1965. El objetivo era interrumpir suministros e infraestructura, pero provocó importantes bajas civiles.

4. Estrategia de búsqueda y destrucción

El ejército adoptó la estrategia de “search‑and‑destroy”, desplazándose de la mera contención a operaciones a gran escala para localizar y eliminar fuerzas enemigas en el sur de Vietnam.

5. Uso de defoliantes químicos

Se aprobó el empleo de agentes como el Agente Naranja para eliminar la cobertura selvática. Estas sustancias dejaron secuelas ambientales y de salud que perduran hasta hoy.

6. Límites a la intervención

Aunque aumentó tropas y recursos, Johnson evitó desplegar fuerzas terrestres en el Norte y concentró la mayor parte de la acción en el Sur, manteniendo ciertos límites estratégicos.

7. Oposición interna y movimiento contra la guerra

La escalada generó una creciente oposición doméstica y el surgimiento de un amplio movimiento antibelicista, con manifestaciones y protestas en todo el país.

8. Coste humano

El conflicto causó elevadas bajas tanto para EE. UU. como para Vietnam. El número de muertos estadounidenses siguió aumentando, y la guerra dejó profundas heridas sociales y psicológicas en la población estadounidense.

En resumen, la ampliación de la participación militar buscaba resultados rápidos y decisivos, pero resultó extremadamente costosa en vidas, recursos y cohesión social.