El plan Schlieffen
En 1914, al inicio de la Primera Guerra Mundial, Alemania puso en marcha el Plan Schlieffen, una estrategia diseñada para derrotar a Francia de forma rápida y decisiva.
El objetivo era que un gran ejército alemán cruzara Bélgica y Luxemburgo, avanzara por el norte de Francia, rodeara París y obligara al ejército francés a rendirse.
El avance alemán y la Batalla del Marne
Los primeros días de la ofensiva fueron exitosos: las tropas alemanas llegaron al río Marne, al noreste de París, a principios de septiembre de 1914.
Sin embargo, los ejércitos francés y británico lograron detener el avance en la Batalla del Marne. Este revés puso fin al Plan Schlieffen y dio origen a un estancamiento que definiría el frente occidental durante varios años.