Las armas de destrucción masiva no evitan la guerra
Lejos de ser un garante de paz, las armas de destrucción masiva (ADM) suelen aumentar la probabilidad de conflicto.
Ventaja militar y tentación de uso
Cuando un Estado posee ADM, obtiene una ventaja militar considerable que puede incitarlo a utilizarlas para alcanzar sus objetivos o a amenazar a otros países para obligarlos a someterse.
Armas, carreras y desconfianza
El desarrollo y la proliferación de estas armas desencadenan carreras armamentísticas y generan un clima de miedo y desconfianza, dificultando la construcción de la cooperación y la confianza necesarias para alcanzar la paz.
En resumen, las ADM no son un mecanismo de prevención de guerras, sino un factor que complica los esfuerzos diplomáticos y aumenta la inestabilidad global.