Contexto histórico
En el Imperio Ruso a finales del siglo XIX comenzaron a aparecer los primeros automóviles, importados principalmente de Francia y Alemania.
Situación en 1900
Para el año 1900 existían apenas unos cientos de vehículos registrados. Eran un lujo reservado a la alta aristocracia y a la élite urbana.
Fabricación nacional
El primer coche construido en territorio ruso, el Russo‑Balt, no salió de la línea de montaje hasta 1909, por lo que a inicios del siglo XX la mayor parte de los automóviles seguían siendo importados.
Perspectivas de mercado
Aunque escasos, los automóviles empezaban a despertar interés y el Imperio Ruso se perfilaba como uno de los mercados automovilísticos de mayor crecimiento a nivel mundial.