Declaración de Derechos Coloniales (1765)
En 1765, el Congreso del Impuesto de los Sellos aprobó la Declaración de Derechos Coloniales. Este documento enumeró los derechos que los colonos consideraban inherentes y sirvió como protesta formal contra las políticas británicas.
Entre los principales reclamos estaban la oposición a la tributación sin representación y la exigencia de que los juicios se llevaran a cabo ante un jurado, garantizando así el debido proceso.
La declaración sentó las bases para la resistencia colonial que culminaría en la Revolución Americana.