El Tratado de Tordesillas fue un acuerdo firmado el 7 de junio de 1494 entre los reinos de Portugal y Castilla, en la localidad española de Tordesillas. Con él, ambas coronas dividieron el Nuevo Mundo mediante un meridiano situado a 370 leguas al oeste del archipiélago de Cabo Verde, asignando al este a Portugal y al oeste a España.
Historia del Tratado de Tordesillas
Durante los siglos XV y XVI, Castilla (España) y Portugal lideraron la expansión marítimo‑comercial, lo que generó disputas sobre la posesión de los territorios recién descubiertos. Tras varios intentos de solución, el primer pacto importante fue el Tratado de Alcáçovas (1479), que trazó un paralelo a través de las Islas Canarias: el norte quedaba bajo dominio castellano y el sur bajo control portugués.
El descubrimiento de América por Cristóbal Colón en 1492 cambió el panorama. En 1493 el Papa Alejandro VI emitió la bula Inter Coetera, que estableció una línea a 100 leguas al oeste de Cabo Verde, favoreciendo a España. Portugal, insatisfecho, presionó para modificarla, logrando que en 1494 se acordara el meridiano de 370 leguas, ampliando su zona de influencia.
El tratado amplió los límites definidos por la bula y consolidó la esfera portuguesa en el hemisferio sur. La diplomacia portuguesa consiguió desplazar la línea meridional mucho más al oeste, asegurando territorios que hoy forman parte de Brasil.
La delimitación suscitó críticas de otras potencias europeas, como Francia, Holanda e Inglaterra, que organizaron expediciones para desafiar la posesión española y portuguesa de esas tierras.
Fin del Tratado de Tordesillas
El acuerdo perdió vigencia tras la Unión Ibérica (1580‑1640), cuando Portugal y sus colonias pasaron bajo la Corona española. Los colonos portugueses empezaron a internarse en el interior del territorio, lo que obligó a redefinir los límites coloniales mediante el Tratado de Madrid de 1750.
Bula Inter Coetera
El 4 de mayo de 1493, el Papa Alejandro VI promulgó la bula Inter Coetera, que trazó una línea imaginaria a 100 leguas al oeste de Cabo Verde, asignando al oeste a España y al este a Portugal.
Portugal consideró la delimitación insuficiente para sus rutas atlánticas y, al año siguiente, el rey Juan II solicitó su revisión, lo que culminó en la negociación del Tratado de Tordesillas.
Consecuencias del Tratado
Gracias al tratado, Portugal garantizó la posesión de amplias zonas del hemisferio sur de América, entre ellas gran parte del territorio que hoy constituye Brasil.
La insistencia del rey Juan II en modificar la bula se interpreta, según algunos historiadores, como evidencia de que Portugal ya sospechaba la existencia de tierras fértiles al este de la línea original.
La expedición de Pedro Álvares Cabral en 1500 tuvo, entre sus objetivos, confirmar esa hipótesis y consolidar la presencia portuguesa en la costa brasileña.
Curiosidades
- En la configuración actual de Brasil, la línea de Tordesillas atravesaría el estado de Pará, pasando por Belém, y continuaría hasta la ciudad de Laguna, en Santa Catarina.
- Una legua marítima equivalía a aproximadamente 5,5 km; por ello, la línea del tratado quedaba a unos 2 035 km al oeste de Cabo Verde.
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