Introducción
Las investigaciones científicas realizadas en el sitio arqueológico Pallka permiten definir la secuencia cultural, determinar su función y comprender los contextos funerarios. La evidencia muestra que las prácticas funerarias sirvieron para legitimar el rol y justificar el poder de una élite local durante el Horizonte Medio, periodo caracterizado por intensas interacciones culturales. La complejidad de la arquitectura funeraria, la disposición de ofrendas y el contenido iconográfico de la cerámica hallada reflejan el prestigio personal y espiritual de los individuos enterrados, así como los procesos de integración política, económica e ideológica que se dieron en el Valle de Casma.
Estudiar los contextos funerarios no se limita a analizar técnicas y materiales de construcción; también revela actitudes sociales hacia individuos o grupos y permite capturar sus roles dentro de la comunidad. Desde tiempos tempranos, los pueblos andinos reverenciaron a sus muertos, a quienes atribuían poderes mágicos y creían en una vida posterior, por lo que crearon espacios específicos para su deposición.
Ubicación política y geográfica
El sitio Pallka se sitúa en el distrito de Yaután, provincia de Casma, región Ancash, a la margen izquierda del río Casma (UTM WGS 84: N 8944226 E 170410), a 712 m s.n.m. Ocupa aproximadamente 2,4 km de este‑oeste por 0,7 km de norte‑sur, en un terreno accidentado dominado por laderas rocosas y pequeñas quebradas.
Sector I
Parte este del asentamiento, con un complejo monumental: plataforma principal (60 × 40 m, 12 m de altura), plaza circular hundida (15,5 m de diámetro) y terrazas superpuestas. Las construcciones datan del Formativo (1500‑500 a.C.) y presentan muros de piedra tallada con mortero de barro. Al noroeste se halló una zona funeraria prehispánica con abundantes fragmentos cerámicos del Formativo, Horizonte Medio y estilo Casma. Se registró un artefacto óseo tallado con figura zoomorfa.
Sector II
Se observan restos de muros circulares y cuadrangulares, cistas funerarias y concentraciones de fragmentos cerámicos que van del Formativo al Intermedio Tardío (1100‑1450 d.C.). También se encuentran petroglifos antropomorfos y geométricos.
Sector III
Este sector destaca por estructuras semi‑subterráneas tipo galerías y cámaras funerarias construidas con piedra y adobe, con losas de piedra en los techos. En la superficie aparecen fragmentos cerámicos del Formativo, Horizonte Medio y Intermedio Tardío, así como concentraciones de huesos de camélidos.
Excavaciones en el sector III (Unidad de Excavación 14)
Se inició con el levantamiento topográfico y la eliminación de escombros, revelando una cámara funeraria central y un muro divisor que forma varios corredores de 1,10‑1,35 m de ancho. Los corredores se describen según su posición cardinal.
Corredor Sur
Se encontraron fragmentos cerámicos diagnósticos, restos de quemaduras y huesos humanos perturbados asociados a una pequeña figura de madera.
Corredor Oeste
Se recuperaron cinco objetos líticos (un martillo y cuatro puntas de proyectil de andesita y cuarcita) y restos de tejido de algodón quemado. Allí se halló un entierro sin pelvis ni extremidades inferiores, sin ofrendas.
Corredor Noroeste
Se descubrió una vasija cerámica con motivos del Horizonte Medio que muestra una figura masculina de pie, sosteniendo mazorcas de maíz y tubérculos, con tocado, collar, unkú y cinturón serpenteado. Según Carrión (2005), representa al dios de la fertilidad.

Corredor Norte
Se encontró un segundo entierro masculino flexionado con una daga de cobre, dos pirómanos cerámicos y una losa circular. También se halló una cista perturbada con agujas de cobre y abundantes cuentas de turquesa y spondylus, junto a huesos de camélidos intencionalmente triturados, indicativos de entierros secundarios.
Corredor Este
Se registró un gran número de huesos de camélidos, un camélido completo acompañado de un mazo circular y un objeto trabajado, y un diadema de plata‑cobre con motivos geométricos. Además, se encontró la entrada a la tumba (1,24 m de ancho).

Cámara funeraria central
Dimensiones: 1,26 × 1,28 m, construida con piedra labrada y mortero de barro; techo de losas y piso pavimentado. En sus paredes había nichos con maxilares humanos y, a 2,12 m de profundidad, cinco cráneos pintados con cinabrio y algunas mandíbulas.

Entre las ofrendas destacaron numerosas cuentas de turquesa y concha, y una vasija que representa a un personaje erguido, con brazos extendidos sosteniendo una planta de yuca y una de maíz; el mismo personaje aparece en otro lado de la vasija con ligeras variaciones, interpretado como una variante del dios solar.

Comentario final
La unidad 14 contiene cuatro entierros completos en los corredores norte, un entierro incompleto en el corredor oeste y cinco cráneos secundarios en la cámara central. La abundancia de quemados, huesos de camélidos y cerámicas con iconografía religiosa sugiere que los cráneos representan enterramientos secundarios de un clan familiar que administraba la zona del Valle de Casma bajo una ideología difundida durante el Horizonte Medio (700‑1100 d.C.).
Conclusiones
- Los tratamientos funerarios revelan la concepción ideológica y política de la muerte en la sociedad pallkana, evidenciando la necesidad de conferir carácter social y religioso a un hecho biológico.
- Los entierros primarios se ubican en los corredores; los cráneos en la cámara central son enterramientos secundarios de un clan élite.
- Los restos arqueológicos indican una dieta complementaria y equilibrada, con presencia de recursos malacológicos, botánicos y camélidos.
- Los camélidos forman parte indispensable de las ofrendas a personajes de alto estatus, lo que refuerza la idea de élites locales que promovieron intensas interacciones regionales bajo una ideología compartida.
Referencias bibliográficas
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