Impacto de la destrucción de infraestructura
La guerra dejó una devastación sin precedentes en los ferrocarriles, puentes, canales y demás redes de transporte del Sur. Sin estas vías, el movimiento de mercancías y servicios se volvió extremadamente difícil.
Consecuencias para la agricultura
El conflicto también colapsó la economía agrícola: muchas plantaciones y granjas fueron destruidas o abandonadas, lo que redujo drásticamente la producción de alimentos y algodón.
La combinación de infraestructura dañada y recursos escasos impidió que la región se reconstruyera rápidamente, retrasando su recuperación económica durante décadas.