Historia de Sudamérica

¿Cómo y dónde intervino Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial?

Entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial

Estados Unidos declaró la guerra a Alemania el 6 de abril de 1917, después de que el Imperio alemán reanudara la guerra submarina sin restricciones en el Atlántico, hundiendo varios buques mercantes estadounidenses y provocando la muerte de cientos de ciudadanos.

Política de neutralidad y su ruptura

Hasta ese momento EE. UU. mantenía una política de neutralidad, sin alinearse ni con los Aliados ni con las Potencias Centrales. Los ataques alemanes contra la navegación neutral violaron ese principio y obligaron al país a abandonar la neutralidad y a sumarse al bando aliado.

Formación y despliegue de la Fuerza Expedicionaria Estadounidense (AEF)

Tras la declaración de guerra, el gobierno movilizó rápidamente sus recursos militares. Se creó la Fuerza Expedicionaria Estadounidense (American Expeditionary Force, AEF), bajo el mando del general John J. Pershing. Los primeros contingentes arribaron a Francia en junio de 1917 y, al finalizar el conflicto, la AEF contaba con más de dos millones de soldados.

Principales operaciones en el frente occidental

Las tropas estadounidenses participaron en varios combates decisivos, entre los que destaca la Ofensiva de Meuse‑Argonne, la mayor y más sangrienta batalla de la historia militar de EE. UU. Además, la AEF aportó apoyo logístico, aviación y servicios médicos que fueron cruciales para el esfuerzo aliado.

Coste humano y legado

Al concluir la guerra en noviembre de 1918, los soldados estadounidenses habían sufrido más de 350 000 bajas, incluidas más de 53 000 muertes. El protagonismo de EE. UU. en la victoria aliada consolidó su posición como potencia mundial emergente y le permitió influir significativamente en la configuración del orden internacional de la posguerra.