Introducción
La prohibición del alcohol en EE. UU. en la década de 1920 fue el resultado de un amplio movimiento de reforma social que buscaba contrarrestar los efectos negativos percibidos del consumo de licor.
1. El movimiento de templanza
El movimiento de templanza, que promovía la abstinencia, cobró fuerza a finales del siglo XIX. Grupos religiosos, reformadores sociales y activistas del sufragio femenino impulsaron leyes de temperancia y presionaron para la prohibición.
2. Problemas sociales asociados al alcohol
Se vinculaba el consumo de alcohol con la embriaguez pública, la delincuencia, la violencia doméstica y la pobreza. Sus defensores creían que prohibir el licor reduciría estos males y mejoraría el bienestar colectivo.
3. La Primera Guerra Mundial
Durante la Gran Guerra, surgió la preocupación de que el alcohol afectara la productividad laboral y la moral de los soldados, lo que reforzó el argumento a favor de la prohibición.
4. El movimiento por el voto femenino
Las sufragistas consideraban que el alcohol era un obstáculo para los derechos de la mujer, pues fomentaba la violencia en el hogar y otras injusticias sociales. Su apoyo fue decisivo para impulsar la prohibición.
5. La Enmienda XVIII
El impulso del movimiento de templanza culminó con la ratificación, en 1919, de la Enmienda XVIII de la Constitución, que prohibía la fabricación, venta y transporte de bebidas alcohólicas en todo el país.
Consecuencias
La prohibición dio origen a speakeasies, contrabando y al auge del crimen organizado. También generó debates sobre la libertad individual, el alcance del gobierno y la eficacia de prohibir legalmente problemas sociales.
Fin del experimento
El proyecto resultó infructuoso: no alcanzó sus metas y produjo efectos colaterales indeseados. En 1933, la Enmienda XXI derogó la Enmienda XVIII, poniendo fin a la prohibición a nivel nacional.