Apoyo de los Lords Proprietors
Las colonias de Carolina fueron fundadas bajo el auspicio de los Lords Proprietors, un grupo de nobles y aristócratas adinerados a quienes el rey Carlos II concedió una carta real en 1663 para colonizar la zona. Estos propietarios aportaron apoyo político, financiero y militar, facilitando la llegada y la instalación de los primeros colonos.
Las Constituciones Fundamentales de Carolina
Otro pilar clave del asentamiento fue el conjunto de normas conocido como las Constituciones Fundamentales de Carolina. Elaboradas por los Lords Proprietors, estas leyes regulaban el desarrollo y la gobernanza de la colonia, garantizando libertades religiosas, un gobierno representativo y ciertos principios de igualdad social. Gracias a estas disposiciones, Carolina atrajo a un abanico diverso de pobladores: disidentes religiosos, refugiados y sirvientes bajo contrato.