Motivos del traslado al interior
Deseo de tierra. El interior ofrecía la posibilidad de adquirir extensas parcelas a precios bajos. Mientras que en las zonas costeras la tierra era escasa y cara, en el interior los colonos encontraban espacio suficiente para cultivar, pastorear y desarrollar otras actividades.
Escape de deudas. Muchos de los que se trasladaron al interior lo hicieron porque estaban endeudados. Veían en esas tierras una oportunidad para rehacer sus vidas y dejar atrás sus obligaciones financieras.
Libertad religiosa. Algunos colonos huyeron de la persecución religiosa. En el interior podían practicar su fe sin temor a hostilidades o castigos.
Aventura. Otros simplemente buscaban la emoción de lo desconocido. La naturaleza salvaje y sin domesticar del interior resultaba atractiva para quienes ansiaban una vida más aventurera.
En conjunto, el interior se convirtió en una tierra de oportunidades: ofrecía tierra accesible, una vía de escape de deudas, libertad de culto y la promesa de aventuras, lo que lo hizo un destino popular entre los colonos del siglo XVIII.