Antes de la proclamación de la emancipación en Estados Unidos, la esclavitud afectó a diversas poblaciones según su origen racial, étnico y geográfico. A continuación se describen los principales grupos que fueron forzados a la servidumbre.
Afroamericanos
La mayor parte de los esclavos eran personas de ascendencia africana traídas mediante el comercio transatlántico. Sufrieron condiciones extremadamente duras, abuso físico, emocional y psicológico, y fueron tratados como propiedad durante generaciones.
Indígenas americanos
En las regiones sureste y suroeste, varios pueblos originarios fueron esclavizados por colonizadores europeos y, posteriormente, por el gobierno de EE. UU. Naciones como los Cherokee, Choctaw, Chickasaw, Creek y Seminole fueron obligadas a trabajos forzados, desplazamientos y a la destrucción de sus culturas.
Irlandeses
Durante los siglos XVII y XVIII, muchos irlandeses fueron enviados a las colonias como sirvientes contratados. Aunque legalmente no eran esclavos, a menudo enfrentaban condiciones de trabajo y trato comparables a la esclavitud.
Chinos
En la mitad del siglo XIX, la llegada masiva de inmigrantes chinos a EE. UU. para trabajar en la agricultura, la minería y la construcción dio lugar a abusos laborales y discriminación. Algunos fueron sometidos a regímenes que se asemejaban a la esclavitud.
En resumen, antes de la emancipación, la esclavitud en Estados Unidos abarcó a afroamericanos, pueblos indígenas, irlandeses y chinos, entre otros, cuyas experiencias variaron según su origen y el contexto histórico.