Factores del aislacionismo estadounidense (1920‑1930)
1. Las secuelas de la Primera Guerra Mundial
El costo humano y económico de la Gran Guerra dejó al país agotado y generó un fuerte rechazo popular a cualquier intervención militar en Europa.
2. Pacifismo y rechazo a la guerra
Movimientos pacifistas florecieron tras el conflicto, argumentando que la guerra había sido una tragedia innecesaria y que EE. UU. debía evitar futuros enfrentamientos a toda costa.
3. El Pacto Kellogg‑Briand (1928)
Este tratado, que declaraba la guerra como un medio ilícito de política nacional, reforzó la creencia de que los Estados Unidos podían mantenerse al margen de los conflictos internacionales.
4. El movimiento “America First”
Emergido a finales de la década de 1930, abogaba por la neutralidad frente a la Segunda Guerra Mundial y por concentrarse en los problemas económicos y sociales internos.
5. La Gran Depresión
La crisis económica iniciada en 1929 provocó una profunda recesión que obligó al gobierno a priorizar la recuperación interna, reduciendo aún más el interés por la política exterior.
Además, el Congreso aprobó una serie de Leyes de Neutralidad (1935‑1939) que prohibían el suministro de armas y la participación directa en conflictos extranjeros, institucionalizando el aislacionismo.