Derechos y privilegios demandados
Las colonias americanas sostenían que debían gozar de los mismos derechos y privilegios que los ciudadanos ingleses, entre ellos el derecho a ser representados en el Parlamento y a ser juzgados por un jurado.
Asimismo, consideraban ilegítimo que el Parlamento británico impusiera impuestos sin su consentimiento.