Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial en abril de 1917, después de que Alemania reanudara la guerra submarina sin restricciones en el Atlántico y de varios incidentes de sabotaje alemán en territorio estadounidense.
Guerra submarina sin restricciones
La decisión alemana de volver a la guerra submarina sin restricciones fue el detonante principal. Hasta entonces, Alemania había limitado sus ataques a objetivos militares, pero a principios de 1917 comenzó a hundir buques mercantes sin previo aviso, sin importar su bandera. Esta política provocó la muerte de cientos de civiles y marineros estadounidenses.
Telegrama Zimmermann
Otro factor decisivo fue el telegrama Zimmermann. En este mensaje secreto, el secretario de Relaciones Exteriores de Alemania, Arthur Zimmermann, propuso una alianza con México en caso de que Estados Unidos declarara la guerra a Alemania. El telegrama fue interceptado y descifrado por la inteligencia británica, y su publicación desató una ola de indignación en el público estadounidense.
Sabotaje en territorio estadounidense
En los meses previos a la declaración de guerra, se registraron varios actos de sabotaje atribuidos a agentes alemanes, entre ellos el bombardeo del depósito de municiones de Black Tom en Jersey City, Nueva Jersey, y el hundimiento del transatlántico Lusitania por un torpedo alemán. Estos sucesos avivaron el sentimiento antialemán y dificultaron la permanencia de EE. UU. en la neutralidad.
En conclusión, la combinación de la guerra submarina sin restricciones, el telegrama Zimmermann y los actos de sabotaje impulsaron a Estados Unidos a entrar en la Primera Guerra Mundial en abril de 1917.