Ley de Préstamo y Arriendo
Mediante la Ley de Préstamo y Arriendo, Estados Unidos suministró ayuda militar a naciones aliadas, entre ellas Reino Unido, Francia, China y otras, para reforzar su resistencia contra las potencias del Eje.
Esta asistencia resultó crucial tras la caída de Francia en 1940 y antes del ataque a Pearl Harbor en 1941, al permitir que los aliados recibieran armas, equipos y suministros sin pagos inmediatos.