Población estimada a principios del siglo XVIII
Se calcula que las colonias británicas en Norteamérica al inicio del siglo XVIII albergaban alrededor de 250 000 habitantes. La mayor parte de la población se concentraba en las zonas costeras, especialmente en las regiones de Nueva Inglaterra y la zona del Atlántico medio.
Origen de los colonos
La mayoría eran de origen inglés, pero también había comunidades significativas de inmigrantes holandeses, franceses, alemanes y escoceses.
Crecimiento demográfico
Durante el siglo XVIII la población creció rápidamente, impulsada tanto por el aumento natural como por la inmigración europea. Para 1775, la cifra estimada alcanzó los 2,5 millones de personas.
Estos números se refieren a los colonos europeos; no incluyen a la población indígena ni a los esclavos africanos que también vivían en las colonias.