Orígenes del “Hotline”
En agosto de 1963, en el punto álgido de la Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética firmaron el Tratado del Enlace de Comunicación Directa, popularmente conocido como el “Hotline”.
¿Para qué servía?
El objetivo era disponer de un canal de comunicación directo, rápido y seguro que pudiera usarse en situaciones de emergencia, reduciendo el riesgo de malentendidos sobre lanzamientos de misiles, como alarmas falsas o disparos no autorizados.
Ventajas frente a los canales tradicionales
Antes del “Hotline”, cualquier mensaje entre los líderes de ambas superpotencias podía tardar horas en transmitirse por vías diplomáticas o militares, lo que aumentaba la posibilidad de errores de cálculo cuando el tiempo era crítico.