En las colonias americanas surgieron cuatro estratos sociales que reflejaban la distribución de la riqueza, la educación y el acceso a recursos. A continuación se describen sus rasgos más distintivos:
1. Clase alta
Integrada por terratenientes adinerados, comerciantes prominentes y funcionarios gubernamentales. Sus miembros solían recibir buena educación, poseer extensas propiedades y disfrutar de los mejores recursos y oportunidades de la sociedad colonial.
2. Clase media
Formada por pequeños agricultores, artesanos, dueños de tiendas y profesionales liberales. Aunque no tenían la riqueza de la élite, contaban con educación básica y llevaban una vida relativamente cómoda y estable.
3. Clase baja
Compuesta por jornaleros, sirvientes domésticos y, en gran medida, por esclavos africanos. Este grupo carecía de educación formal y vivía en condiciones de trabajo duras y limitadas oportunidades de movilidad social.
4. Subclase o marginales
Incluía a los indigentes, criminales y otras personas excluidas del tejido social. Su situación era de extrema vulnerabilidad, con escasa o nula educación y una vida marcada por la pobreza y la exclusión.