Contexto histórico
En los últimos meses de la Guerra Civil estadounidense, el Congreso confederado aprobó una legislación, en marzo de 1865, que permitía la incorporación de afroamericanos al ejército confederado.
Contrario a la creencia popular, no hubo una oposición significativa por parte de los estados del sur a esta medida; la iniciativa buscaba reforzar las escasas filas militares frente al avance de la Unión.